domingo, 20 de enero de 2013
"Bonito" día para empezar el blog...
Hoy hace seis meses que no me dirige la palabra. Para unos mucho tiempo, para otros poquísimo. ¿Y para mi? Pues diría que ambas cosas. Si lo piensas el tiempo ha pasado volando pero también sientes que pasa lento cuando echas de menos algo o a alguien.
Todo este tiempo ha dado para mucho. Puedes pensar en cosas que han pasado pero también en las cosas que te gustaría que hubiesen pasado. Le das muchas vueltas a todo y relees una y otra vez conversaciones.
Discutíamos alguna que otra vez, para qué negarlo y era por auténticas tonterías. Pero al final siempre volvía uno de los dos, y si, de normal era yo. Pero no me arrepiento de haberlo hecho y volvería a pedirle perdón mil y una vez porque en esos momentos me daba cuenta de que de verdad me importaba y si de algo me arrepiento es de no haberle dicho a tiempo lo importante que era para mi y lo que sentía.
Pero finalmente te quedas con lo bueno; con lo que te has reído, las veces que te ha hecho sonreír con una pequeña tontería, las veces que te ha hecho disfrutar, con esos mensajes o con aquella llamada la madrugada del 6 al 7 de abril de 2012, concretamente a las 04:13 durante 00:53:40.
Quizá debería decirle esto a él, lo escribo aquí porque sé que no lo leerá pero creo que no es el momento todavía. Yo sigo esperando, dejo que pase el tiempo hasta que llegue el momento oportuno.
Estoy totalmente segura de que jamás volveré a tener una amistad como la que tenía con él, nunca confiaré en nadie como lo hacia con él, es más, no quiero tenerlo con nadie que no sea él.
Y si, puede que todo esto os suene extraño, exagerado, pero hay gente que aunque casi nunca las veas en persona consigue mucho más que los que ves cada día. Yo puedo contar con una mano las veces que le he visto, pero me faltan palabras para expresar lo que me hizo sentir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)